Nuevas líneas de producción y expansión de proveedores apuntalan el empleo del sector.
Las principales ensambladoras con operación local anunciaron planes de inversión para modernizar líneas y ampliar capacidad, con foco en SUV y pickups, los segmentos de mayor demanda regional.
El efecto esperado es doble: mayor disponibilidad de vehículos con especificación local y fortalecimiento de la cadena de proveedores y empleo técnico.
Para el mercado de usados, más volumen nuevo hoy significa más oferta de seminuevos de calidad en dos o tres años.